Donald Trump pone en vilo el TPS a Centroamericanos, al decir que estos planes no son eternos.
El Salvador se unirá a Honduras para tratar de que el gobierno de Trump acepte prorrogar el Estatus de Protección Temporal que beneficia a más de 250 mil migrantes irregulares centroamericanos
Ante una masiva deportación de salvadoreños de Estados Unidos, el gobierno de El Salvador se unirá a una acelerada ofensiva diplomática que también despliega Honduras para tratar de que el presidente Donald Trump acepte prorrogar el Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) que beneficia a más de 250 mil migrantes irregulares centroamericanos.
El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, iniciará este miércoles una “intensa agenda de trabajo para realizar gestiones a favor” de los salvadoreños que viven en EU acogidos al TPS y al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su siglas en inglés), eliminado por Trump en septiembre anterior.
La incertidumbre por el futuro del TPS se agravó luego de que el gobierno de Trump anunció que los migrantes que viven en EU protegidos por ese programa por los desastres naturales podrían empezar a pensar en retornar a sus países, ya que ese tipo de planes migratorios tampoco son indefinidos.
La cancillería salvadoreña informó que Martínez buscará visibilizar las “importantes contribuciones en diversos ámbitos” de los salvadoreños en EU “y con ello incidir en una extensión de ambas prerrogativas”.
El TPS, establecido por EU en 1999 como una forma de auxiliar a Honduras y Nicaragua tras el azote en 1998 del huracán Mitch, ya fue prorrogado en varias ocasiones y la más reciente se registró en mayo de 2016 con vencimiento a partir del 5 de enero de 2018.
Nota de El Debate MX.
